Comenzamos con la escenificación del Día del Primo en 2002, lo que significa que el año que viene haremos 10 años.
Durante todo este tiempo han pasado muchas cosas. Algunas de ellas propias del discurrir de la vida… las que nos recuerdan que en ella estamos de paso y por tanto debemos vivir el día a día con la máxima intensidad posible.
Sabemos que estas circunstancias nos han hecho tomar una pausa, pero sólo para coger fuerzas y seguir adelante.
Si miramos las fotos de nuestras últimas celebraciones vemos mucho más que un número mayor o menor de familiares juntos. Yo particularmente veo:
- Veo las caras de satisfacción de nuestros mayores, orgullosos de sus hijos, nietos y algún biznieto que ya entra en escena.
- Veo que quienes nos han dejado, seguro que están más orgullosos todavía del Día del Primo.
- Veo cómo crecen nuestro hijos y como envejecemos con dignidad.
- Veo cómo se suman nuevas personas en nuestro entorno y otras deciden tomar otras opciones en la vida. Todas ellas válidas. Un saludo desde aquí.
- Veo cómo hay jóvenes que nos exigen que el Día del Primo no pare… e incluso se ofrecen en tomar el testigo.
- Veo cómo nuestros hijos y sus primos se reconocen y luego se saludan cuando coinciden en discotecas y zonas de ocio similares.
- Veo cómo cada día que pasa, tiene más valor lo que pusimos en marcha casi en broma.
No hace falta decir que veo tantas cosas positivas que… nombrar las negativas me parece un insulto a nosotros mismos. Hay mucho por delante, mucho que ganar y por ello digo lo de una pausa… sólo para coger fuerzas.
¡Nos vemos en Día del Primo 2011!




